Bariloche: 12 imperdibles antes de que termine el verano
- confortisilvi
- 8 mar
- 22 Min. de lectura
Hay lugares que cambian completamente según la estación.
Y aunque muchos asocian a San Carlos de Bariloche con la nieve y el esquí, el verano revela una versión completamente distinta del destino.

No por nada la ciudad acaba de ser elegida como uno de los “Trending Destinations 2026” por Tripadvisor, un reconocimiento que confirma lo que muchos viajeros ya descubrieron: cuando el hielo se derrite, aparece uno de los paisajes más espectaculares de la Patagonia.
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Personalmente —y aunque el invierno tenga su encanto— siempre me gustó mucho más Bariloche en verano. Los días son largos, los lagos toman ese azul profundo que parece irreal, los senderos están en su mejor momento y el ritmo del viaje invita a disfrutar todo con más calma.
Después de muchos viajes a la región —y de ayudar a viajeros a planificar sus itinerarios— armé esta lista con 12 experiencias que realmente valen la pena antes de que termine el verano.
No es una lista de “lugares famosos”. Es una selección pensada para vivir Bariloche con paisaje, tiempo y momentos que se quedan en la memoria mucho después del viaje.

Cómo llegar a Bariloche
Llegar a San Carlos de Bariloche es bastante simple, ya que la ciudad tiene muy buena conectividad aérea dentro de Argentina.
La mayoría de los viajeros llega en avión al Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria, ubicado a unos 13 km del centro. Hay vuelos directos desde Buenos Aires durante todo el año, y en temporada alta también desde otras ciudades del país.
Desde el aeropuerto, el traslado al centro suele demorar entre 20 y 25 minutos, ya sea en taxi, remis o transfer.
Bariloche: traslado de ida o ida y vuelta al aeropuerto BRC: Reserva con antelación un traslado de ida y vuelta desde o hasta tu hotel en el centro de la ciudad en un cómodo vehículo con aire acondicionado.
Otra alternativa, para quienes disfrutan del viaje por carretera, es llegar en auto atravesando algunos de los paisajes más lindos de la Patagonia.
Muchas rutas escénicas conectan Bariloche con destinos cercanos como Villa La Angostura o San Martín de los Andes, lo que permite combinar varios lugares en un mismo itinerario.
¿Cuántos días recomiendo quedarse en Bariloche?
Para disfrutar realmente de San Carlos de Bariloche —sin correr de un lado a otro— mi recomendación es quedarse al menos 4 días completos.
Ese tiempo permite recorrer algunos de los paisajes más icónicos de la región, dedicarle una jornada al famoso circuito de lagos, explorar senderos con vistas increíbles y, por supuesto, dejar espacio para algo que en Bariloche también es parte del viaje: sentarse a disfrutar del paisaje con calma.
Si el itinerario lo permite, 5 o 6 días es todavía mejor, porque abre la posibilidad de sumar excursiones a destinos cercanos como Villa La Angostura o recorrer parte de la espectacular Ruta de los Siete Lagos.
Bariloche tiene algo especial: cuanto más tiempo le das, más te recompensa.
Y ahora sí, vamos a lo importante...
Estos son 12 imperdibles para disfrutar Bariloche antes de que termine el verano.
1. Circuito Chico y el Cerro Campanario
Si es tu primera vez en San Carlos de Bariloche, hay un recorrido que resume perfectamente la esencia del lugar: el famoso Circuito Chico.

Se trata de un trayecto panorámico de unos 60 kilómetros que bordea el imponente Lago Nahuel Huapi y atraviesa algunos de los paisajes más emblemáticos de la región.
A lo largo del camino aparecen miradores, bosques patagónicos, pequeñas playas y varios puntos ideales para detenerse a disfrutar del entorno con calma.
Dentro de este circuito hay una parada que, para mí, es absolutamente obligatoria: el ascenso al Cerro Campanario.
Se puede subir en aerosilla o caminando, y desde la cima se obtiene una de las vistas más espectaculares de toda la Patagonia: lagos azules que parecen infinitos, penínsulas cubiertas de bosque y una cadena de montañas que se pierde en el horizonte.
No es casualidad que esta panorámica haya sido considerada durante años como una de las mejores vistas del mundo.
Mi recomendación es hacerlo sin apuro: parar en los miradores, caminar un poco, sentarte frente al lago y dejar que el paisaje haga lo suyo. En Bariloche, muchas veces, lo mejor del viaje pasa justamente en esos momentos.
Pequeñas paradas que vale la pena sumar en el Circuito Chico
📍 Punto Panorámico
Uno de los miradores más lindos del recorrido es el Punto Panorámico. Desde aquí se abre una vista increíble hacia el Lago Moreno y la península de Llao Llao.
Mi consejo: ir temprano o cerca del atardecer, cuando la luz vuelve el paisaje todavía más espectacular.
📍 Mirador Bahía López
Un lugar menos concurrido que muchos miradores del circuito es el Mirador Bahía López. La vista hacia el brazo Tristeza del Lago Nahuel Huapi es muy abierta y transmite esa sensación de inmensidad tan típica de la Patagonia.
📍 Parar a tomar algo con vista al lago
En el km 24 del circuito está Cervecería Patagonia, que tiene una de las terrazas más lindas de Bariloche. Incluso si no sos fan de la cerveza, vale la pena detenerse por la vista.
📍 El clásico Hotel Llao Llao
Alguna vez me alojé allí, y te digo: vale la pena pasar a conocer este hotel histórico de lujo. Podés entrar a recorrer los jardines y quizás tomar algo es sus restaurantes o su famoso té de la tarde. Las vistas hacia el lago y las montañas son espectaculares, y es un lugar perfecto para una pausa tranquila durante el circuito.
Datito que quizás no conoces: el nombre "llao llao" es un hongo comestible nativo de la Patagonia, que crece en árboles como los coihues, formando nudos o tumores. En lengua mapuche significa "dulce o muy rico", ya que su sabor es dulce y azucarado.
Muy cerca de allí, no te pierdas de visitar la pequeña capilla de San Eduardo. Está ubicada sobre una colina, y es un edificio construido en piedra y madera por Bustillo. Soñado!

📍 Puerto Pañuelo
Muy cerca del hotel está Puerto Pañuelo, desde donde salen las navegaciones por el Lago Nahuel Huapi hacia lugares como el Bosque de Arrayanes o Isla Victoria. Incluso si no vas a navegar ese día, vale la pena acercarse a ver el paisaje.
Si estás recorriendo el circuito por tu cuenta, lo ideal es hacerlo sin apuro y calculando al menos medio día. Aunque la distancia no es grande, las mejores experiencias aparecen cuando te das tiempo para detenerte en los miradores, caminar un poco o simplemente sentarte frente al lago.
Circuito Chico: Bike Rental Adventure: Pedaleá el icónico Circuito de Bariloche: vistas increíbles, lagos, playas, Colonia Suiza, Cervecería Berlina y Llao Llao. Bicicletas MTB premium para todas las alturas!
Circuito Chico con Catedral (opcional): Visita los puntos destacados de Bariloche y descubre el paisaje mientras recorres la orilla del lago Nahuel Huapi, admiras las espectaculares vistas y subes al cerro Campanario.
2. Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes
Una de las excursiones más clásicas —y más lindas— para hacer desde San Carlos de Bariloche es navegar por el Lago Nahuel Huapi hasta dos joyas del parque nacional: Isla Victoria y el famoso Bosque de Arrayanes.
Las embarcaciones suelen partir desde Puerto Pañuelo, en la zona de Llao Llao.
Apenas el barco se aleja de la costa, el paisaje empieza a abrirse: montañas cubiertas de bosque, pequeñas bahías escondidas y el lago en ese tono azul profundo que parece cambiar con cada movimiento del sol.

Qué se ve y qué se hace en Isla Victoria
La primera parada suele ser Isla Victoria, una isla de más de 30 km² que forma parte del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Aquí hay varios senderos que se internan en el bosque y permiten caminar entre coihues, cipreses y enormes pinos, algunos plantados a principios del siglo XX cuando en la isla funcionó un vivero forestal experimental. Por eso, además de especies nativas, también se encuentran árboles traídos de distintas partes del mundo.
Uno de los paseos más interesantes lleva hasta Playa del Toro, donde se pueden ver antiguas pinturas rupestres atribuidas a pueblos originarios que habitaron la región hace cientos de años.
Pero incluso sin buscar un punto específico, caminar por la isla tiene algo especial:
el silencio del bosque, el aroma de los árboles, el crujir de las hojas bajo los pies y el lago apareciendo de repente entre la vegetación.
El Bosque de Arrayanes: un lugar único
Después de recorrer la isla, la navegación continúa hacia uno de los lugares más curiosos de la Patagonia: el Bosque de Arrayanes. Y, para mí, lo más interesante de este recorrido.
Los arrayanes son árboles muy particulares. Sus troncos tienen un color canela intenso, la corteza es lisa y fría al tacto, y las ramas se retuercen formando figuras casi escultóricas. En este bosque crecen ejemplares centenarios que crean un paisaje realmente distinto a cualquier otro. No dejen de tocar (con suavidad) sus troncos: la sensación en sus manos va a ser increíble, al igual de la frescura que se siente en el ambiente.
Para proteger el entorno, el recorrido se hace por un sendero de madera que serpentea entre los árboles y permite observarlos de cerca sin dañar el suelo.
Muchos dicen que, años atrás, Walt Disney visitó este bosque. Y el paisaje habría sido la inspiración para la película de Bambi. Sea cierto o no, caminar entre estos árboles tiene algo bastante mágico.
Tip viajero (y pequeño secreto del lugar)
Aunque la mayoría de las personas llega en excursión en barco, el Bosque de Arrayanes también se conecta con Villa La Angostura.
Desde allí sale un sendero que recorre toda la península y permite llegar caminando hasta el bosque, bordeando el lago y atravesando sectores de bosque patagónico. Es una caminata larga —de unas cuantas horas— pero absolutamente espectacular.
Yo la hice hace algunos años, de hecho junto a mi hija que en ese entonces tenía 7 años, y sigue siendo una de esas experiencias que recuerdan por qué la Patagonia tiene algo tan especial. Si hasta pudimos recoger frutillas a lo largo de nuestro camino!
Desde Bariloche: Excursión a la Isla Victoria y Bosque de Arrayanes: Explora las maravillas naturales de la región en barco, telesilla y a pie, incluida la Península de Quetrihue, hogar del famoso Bosque de Arrayanes, cuya belleza natural se dice que inspiró la película Bambi
3. Tomar el té mirando al lago
Hay una escena que se repite mucho en Bariloche, y que para mí es uno de los grandes placeres del viaje: sentarse frente al lago, con una tetera caliente, algo dulce y todo el paisaje patagónico desplegado delante.

Entre caminatas, excursiones y recorridos, regalarse una pausa para tomar el té con vista al agua es una de las experiencias más simples —y más memorables— que ofrece San Carlos de Bariloche.
En distintos puntos de la ciudad y del Circuito Chico aparecen pequeñas casas de té, hoteles históricos y restaurantes con terrazas que miran directamente al Lago Nahuel Huapi. En verano, cuando las tardes se estiran y el sol empieza a bajar sobre las montañas, el momento se vuelve todavía más especial.
Muchas de estas casas de té mantienen una tradición muy patagónica: tortas caseras, scones tibios, dulces artesanales y porciones generosas para compartir.
Si querés descubrir algunos de los lugares más lindos para vivir esta experiencia, armé una guía completa con mis favoritos en este otro artículo del blog.
4. Rafting en el Río Manso
Si quieres sumar un poco de adrenalina al viaje, una de las experiencias más emocionantes cerca de San Carlos de Bariloche es hacer rafting en el Río Manso.

A diferencia de otros ríos de montaña, el Manso tiene un color verde intenso y atraviesa algunos de los paisajes más salvajes del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Durante el descenso se combinan rápidos divertidos con tramos más tranquilos que permiten disfrutar del entorno: selva valdiviana, montañas cubiertas de bosque y playas escondidas donde el río se ensancha.
Cómo es la experiencia
La excursión suele durar medio día o día completo, dependiendo del tramo que se elija.
Primero se realiza un traslado desde Bariloche hacia la zona del río, que está aproximadamente a 70 km al sur de la ciudad. El camino ya es parte del paseo, porque atraviesa valles y sectores muy poco intervenidos de la Patagonia.
Una vez en la base, los guías entregan el equipo (traje de neoprene, casco y chaleco salvavidas) y explican las normas básicas de seguridad antes de entrar al agua.
Después comienza la verdadera aventura: el descenso en balsa inflable, remando en equipo para atravesar los rápidos mientras el río serpentea entre montañas y vegetación.
Lo interesante del Río Manso es que tiene diferentes niveles de dificultad, por lo que hay opciones tanto para quienes buscan una experiencia tranquila como para quienes quieren más adrenalina.
Cuándo hacerlo
La temporada ideal es de diciembre a marzo, cuando el clima es más cálido y el nivel del río permite disfrutar mejor la actividad.
Incluso en pleno verano el agua sigue siendo fría —estamos en plena Patagonia— pero el equipo térmico hace que la experiencia sea cómoda.
Tip viajero
Si te gusta la naturaleza, el rafting en el Río Manso no es solo un deporte de aventura: también es una forma muy distinta de conocer una de las zonas más vírgenes del parque nacional, lejos de los circuitos turísticos más concurridos.
Y muchas veces, entre rápido y rápido, aparece ese momento en que el río se calma y el paisaje se vuelve completamente silencioso. Ahí es cuando uno entiende por qué este rincón de la Patagonia tiene algo tan especial.
Experiencia Rafting por el Río Manso hasta la Frontera: Vive la emoción del rafting en el río Manso, cerca de Bariloche. Navega por rápidos potentes, nada en piscinas tranquilas y disfruta de un delicioso desayuno y almuerzo.
Experiencia Rafting en Río Villegas: Vive una aventura única descendiendo por los ríos Villegas y Manso en un emocionante rafting de nivel fácil. Disfruta de paisajes increíbles y un snack al final antes de regresar a Bariloche.
5. Colonia Suiza y el tradicional curanto
A pocos kilómetros del centro de San Carlos de Bariloche hay un pequeño rincón que parece detenido en el tiempo: Colonia Suiza.

Fundada a fines del siglo XIX por inmigrantes europeos, esta colonia mantiene todavía hoy un aire rural muy particular, con casas de madera, pequeños puestos artesanales y una tradición gastronómica que se ha convertido en uno de los rituales más curiosos de la región.
El gran protagonista aquí es el curanto, una comida ancestral que tiene raíces en la cultura mapuche y chilota.
¿Qué es el curanto?
El curanto es una preparación muy especial que se cocina bajo tierra.
Primero se cava un pozo en el suelo donde se colocan piedras calentadas al rojo vivo.
Sobre ellas se acomodan capas de carne, pollo, chorizos, verduras y panes caseros llamados milcaos o chapaleles.
Todo se cubre con hojas y telas húmedas antes de taparlo con tierra para que los alimentos se cocinen lentamente con el vapor.
El resultado es un festín abundante y lleno de sabor que suele compartirse en mesas largas, en un ambiente muy relajado.
Cuándo visitarla
El momento más famoso para vivir esta experiencia es los domingos al mediodía, cuando en Colonia Suiza se prepara el curanto de manera tradicional y se arma una pequeña feria con puestos de comida, artesanías y productos regionales.
Es un paseo ideal para ir sin apuro, recorrer el lugar, probar algo típico y disfrutar de un ambiente mucho más tranquilo que el del centro de Bariloche.
Tip viajero
Si vas en verano, te recomiendo llegar un poco antes del mediodía. Así podés recorrer la feria con calma, ver cómo se prepara el curanto y conseguir mesa sin demasiada espera.
Además, Colonia Suiza suele ser una muy buena parada si estás recorriendo el Circuito Chico, porque queda muy cerca del camino.
Desde Bariloche: Circuito chico y excursión a Colonia Suiza: Descubre los paisajes únicos de Bariloche visitando sus puntos destacados. Visita la histórica ciudad de Colonia Suiza.
6. Las playas de Bariloche en verano
Cuando llega el verano, San Carlos de Bariloche revela una faceta que muchos viajeros no imaginan: sus playas.
A lo largo de las orillas del Lago Nahuel Huapi y del Lago Moreno aparecen pequeñas bahías de agua transparente, rodeadas de bosque y con vistas abiertas a las montañas.

En los días de calor, locales y viajeros se acercan con reposeras, mate o algo para picnic, y el plan se vuelve simple pero perfecto: descansar frente al lago, caminar por la orilla o incluso animarse a un chapuzón en el agua patagónica.
Algunas de las playas más lindas para disfrutar el verano son:
Playa Bonita: es una de las más conocidas y también una de las más accesibles. Desde la costa se ve muy cerca la Isla Huemul y suele ser un lugar ideal para pasar la tarde mirando el lago.
Bahía Serena: Más tranquila y familiar, Bahía Serena tiene aguas un poco más calmas y poco profundas, lo que la convierte en un buen lugar para relajarse o pasar varias horas junto al lago.
Lago Moreno: Las playas del Lago Moreno, especialmente en la zona de Playa del Lago Moreno, tienen un color de agua increíble y un entorno muy natural. Es uno de los lugares preferidos por los locales para disfrutar del verano.
Tip viajero
Si quieres vivir Bariloche como un local, arma un pequeño picnic frente al lago al atardecer. Cuando el sol empieza a bajar detrás de las montañas, el paisaje cambia de color y el ambiente se vuelve increíblemente tranquilo.
Es uno de esos momentos simples del viaje que terminan siendo de los más memorables.
Eso sí, sé muy responsable y cuida el medio ambiente. No tires o dejes basura, y mucho menos, prendas fuego!!
7. Trekking entre bosques y montañas
Si hay algo que realmente define el verano en San Carlos de Bariloche es la posibilidad de salir a caminar por la montaña.
La ciudad está rodeada de senderos dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, muchos de ellos perfectamente señalizados y accesibles incluso para quienes no tienen gran experiencia en trekking.
Caminar por estos senderos es entrar de lleno en el paisaje patagónico: bosques de coihues y lengas, arroyos de agua cristalina, miradores naturales y, de fondo, la silueta de las montañas que rodean la ciudad.

Entre las caminatas más recomendables están:
Cerro Llao Llao: El sendero al Cerro Llao Llao es corto y bastante accesible. En menos de una hora de subida se llega a un mirador espectacular con vistas al Lago Nahuel Huapi y al Lago Moreno.
Refugio Frey: Para quienes buscan una caminata más larga y una de las postales más famosas de la zona, el sendero al Refugio Frey atraviesa bosques y arroyos hasta llegar a una laguna rodeada de agujas de granito. Es uno de los trekkings más icónicos de Bariloche.
Cerro López: Otra opción increíble es el sendero hacia el Cerro López, que regala panorámicas abiertas del Lago Nahuel Huapi y de buena parte de la cordillera.
Tip viajero
Aunque muchos senderos son accesibles, siempre conviene salir temprano, llevar agua, protector solar y algo de abrigo. En la montaña el clima puede cambiar rápido, incluso en pleno verano.
Y hay algo más: en Bariloche no hace falta llegar a una gran cumbre para sentir la magia del lugar. Muchas veces, después de una caminata corta, aparece un mirador inesperado… y el paisaje simplemente te deja sin palabras.
Bariloche: un trekking guiado inolvidable al Refugio Frey: Trekking por el día a uno de los refugios de montaña mas lindos de Bariloche. Caminando por valles glaciarios, llegaremos a un lago de montaña con vistas a agujas de granito increíbles.
Cabalgatas guiadas en la Estepa Patagónica: A solo 30 km de San Carlos de Bariloche, La Estancia San Ramón te invita a vivir una experiencia única de cabalgatas en la impresionante Estepa Patagónica.
8. La ruta de las cervecerías artesanales
En los últimos años, San Carlos de Bariloche se convirtió también en uno de los grandes polos de cerveza artesanal de Argentina.
Después de un día de caminatas, excursiones o lago, uno de los planes favoritos —tanto de locales como de viajeros— es sentarse en una terraza, pedir una pinta (o birra🤭) bien fría y simplemente disfrutar del paisaje.

Muchas cervecerías están ubicadas en lugares privilegiados, con grandes ventanales o decks al aire libre que miran hacia el Lago Nahuel Huapi o las montañas.
Entre las más conocidas está Cervecería Patagonia, famosa por su increíble terraza panorámica sobre el lago. En verano, cuando el sol empieza a bajar, el ambiente se vuelve espectacular.
Otra muy elegida es Manush, con un ambiente relajado y una gran variedad de estilos de cerveza.
Cerveza Artesanal Patagónica: Degustación: Degusta 3 Variedades de Cerveza Artesanal Patagónica Conoce las mejores cervezas de Bariloche
Pero lo interesante es que la escena cervecera de Bariloche sigue creciendo, y hoy es fácil encontrar pequeñas fábricas y bares artesanales repartidos por distintos barrios de la ciudad.
Tip viajero
Si quieres vivir uno de los mejores momentos del día, intenta llegar a alguna cervecería cerca del atardecer. En verano, cuando la luz cae sobre el lago y las montañas se tiñen de dorado, la experiencia se vuelve todavía más especial.
Es uno de esos planes simples que terminan siendo parte del espíritu del viaje 😉.
9. La Ruta de los Siete Lagos
Si hay un recorrido escénico que resume la belleza de la Patagonia norte, ese es la famosa Ruta de los Siete Lagos.

Este camino conecta Villa La Angostura con San Martín de los Andes atravesando algunos de los paisajes más espectaculares del Parque Nacional Lanín.
Desde San Carlos de Bariloche se puede hacer fácilmente como excursión de día completo: primero se llega a Villa La Angostura y desde allí comienza el recorrido por esta ruta panorámica que serpentea entre montañas, bosques y lagos de colores increíbles.
A lo largo del camino aparecen varios lagos —cada uno con su personalidad— como el Lago Espejo, el Lago Correntoso, el Lago Villarino, el Lago Falkner y el Lago Machónico, entre otros.
En muchos tramos la ruta bordea directamente el agua, y aparecen pequeñas playas, miradores naturales y paradores donde vale la pena detenerse simplemente a contemplar el paisaje.
Es uno de esos recorridos donde el viaje en sí mismo es la experiencia.
Cómo hacer el recorrido
La Ruta de los Siete Lagos puede hacerse de distintas maneras:
en auto ( propio o alquilado), ideal para parar en miradores y playas, parar en casas de té escondidas (cómo me pasó alguna vez en Villa Traful), o recorrer tranquilos las ciudades.
en excursión organizada desde Bariloche (son de día completo)
o incluso en bicicleta, para los viajeros más aventureros (y muy deportistas, por las distancias!)
La distancia entre Villa La Angostura y San Martín de los Andes es de unos 110 kilómetros, pero lo mejor es tomarse el día con calma, parar varias veces y disfrutar del paisaje.
Tour Circuito Grande: Villa Traful y La Angostura: Descubre Villa Traful y Villa La Angostura, recorriendo paisajes únicos, el anfiteatro natural, bosques y lagos en una excursión inolvidable por la Ruta 40.
Viaje por la Carretera a los 7 lagos y San Martín de los Andes: Disfruta de un viaje panorámico por la Ruta de los Siete Lagos, en el tramo de la Ruta Nacional 40 que une San Martín de los Andes y Villa La Angostura.
Nota del viajero
Cada lago de esta ruta tiene su propia historia, miradores y pequeñas playas escondidas. De hecho, el recorrido tiene tantos lugares interesantes que merece un artículo completo para explorarlo en detalle.
Tengan en cuenta que, durante el invierno, con mucha caída de nieve, algunos tramos pueden estar cerrados. Pasa igual durante las lluvias de Otoño. Chequeen las rutas antes de comenzar su recorrido.
Prometo dedicarle una guía especial más adelante en el blog, porque es uno de esos caminos que realmente vale la pena recorrer sin apuro.

Pueden encontrar este y otros mapas de Bariloche, e información turística en:
10. Navegar por los lagos patagónicos
Hay algo que cambia completamente la perspectiva de San Carlos de Bariloche: ver el paisaje desde el agua.
El Lago Nahuel Huapi es enorme —tiene más de 500 km² de superficie— y está lleno de bahías, brazos y pequeñas islas que solo se pueden descubrir navegando.

Desde la ciudad salen distintas excursiones lacustres, muchas de ellas partiendo desde Puerto Pañuelo.
Algunas recorren sectores del lago con vistas privilegiadas de la cordillera, mientras que otras se combinan con visitas a lugares emblemáticos como Isla Victoria o el Bosque de Arrayanes.
Pero incluso más allá de esas excursiones clásicas, navegar por el lago tiene algo muy especial: a medida que la embarcación se aleja de la costa, las montañas se vuelven más imponentes y el silencio del paisaje se vuelve absoluto.
También pueden tener opciones de kayak, paddle board, etc.
En los días de verano, cuando el cielo está completamente despejado, el reflejo de las montañas sobre el agua crea algunas de las postales más lindas de la Patagonia.
Tour en Barco por Brazo Tristeza y Ruta de Senderismo: Explora Brazo Tristeza en un tour en barco desde Bariloche. Disfruta de una ruta de senderismo guiada por el bosque hasta la cascada del arroyo Frey y saborea un delicioso desayuno a bordo con bebidas refrescantes.
Tour en Barco por el lago con asado o deportes acuáticos opcionales: Explora los lagos de Bariloche en un tour en barco con un capitán con licencia. Disfruta de actividades opcionales como un almuerzo tradicional argentino, «wakeboard» o esquí acuático.
Tip viajero
Si tienes tiempo, vale la pena elegir alguna navegación que se adentre en los brazos más tranquilos del lago, donde el paisaje se vuelve todavía más salvaje y menos transitado.
Es una forma diferente de descubrir la región y entender la enorme escala de este lago que da identidad a toda la zona.
11. Cerro Tronador y el Ventisquero Negro
Si quieres ver la Patagonia en su versión más imponente, hay una excursión que realmente vale la pena hacer desde San Carlos de Bariloche: el camino hacia el Cerro Tronador.

Este gigante de la cordillera, que marca parte de la frontera entre Argentina y Chile, alcanza los 3.478 metros de altura y domina todo el paisaje dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi.
La excursión comienza temprano desde Bariloche y avanza hacia el sur bordeando lagos y ríos de montaña. A medida que el camino se interna en el parque nacional, el paisaje se vuelve cada vez más salvaje: bosques densos, cascadas, valles glaciares y montañas que parecen crecer a cada curva.
Uno de los puntos más sorprendentes del recorrido es el Ventisquero Negro, un glaciar muy particular que desciende desde el Tronador.
A diferencia de la mayoría de los glaciares, su hielo tiene un color oscuro. Esto ocurre porque durante siglos el glaciar fue acumulando sedimentos y cenizas volcánicas que quedaron mezcladas con el hielo, creando ese tono grisáceo casi negro que le da nombre.
Desde los miradores se pueden observar enormes bloques de hielo desprendiéndose lentamente y cayendo hacia la laguna que se forma en la base del glaciar. Hay que tener en cuenta que este es un glaciar "en retroceso".
Más arriba en el camino se llega a la zona de Pampa Linda, desde donde se obtiene una de las mejores vistas del Cerro Tronador y sus glaciares colgantes.
Tour al Cerro Tronador y el Ventisquero Negro: Explora los impresionantes paisajes de la Patagonia en un tour en autobús desde Bariloche. Déjate sorprender por el Ventisquero Negro, haz una ruta de senderismo hasta las cascadas y admira los tres picos del cerro Tronador.
Tip viajero
El camino hacia el Tronador tiene algunos tramos angostos y de ripio, por lo que muchas veces funciona con horarios de circulación en un solo sentido para facilitar el tránsito.
Por eso, si estás viajando por tu cuenta, conviene informarse bien sobre los horarios antes de salir.
Pero el esfuerzo vale completamente la pena: es uno de esos lugares donde la naturaleza se muestra en su escala más impresionante.
12. Subir al Cerro Otto y su confitería giratoria
Entre los clásicos de San Carlos de Bariloche hay uno que combina paisaje, historia y una experiencia bastante curiosa: subir al Cerro Otto.

La forma más conocida de llegar es a través del teleférico que parte desde la base del cerro y en pocos minutos asciende más de 1.400 metros mientras el paisaje empieza a abrirse hacia el Lago Nahuel Huapi, las montañas y buena parte de la ciudad.
Pero el verdadero atractivo está en la cima.
Allí se encuentra la famosa Confitería Giratoria, un lugar único en Sudamérica donde el salón rota lentamente sobre su propio eje. Mientras tomás un café, un chocolate caliente o algo dulce, el paisaje va cambiando a tu alrededor en una vista panorámica de 360 grados.
Desde las ventanas aparecen distintos puntos del paisaje patagónico: el lago, las montañas, los bosques y la ciudad extendiéndose a lo lejos.
Además de la confitería, en la cima también hay pequeñas galerías con réplicas de obras de Miguel Ángel y espacios para recorrer tranquilamente antes de emprender el descenso.
Tip viajero
Si el día está despejado, lo ideal es subir a media tarde, cuando la luz empieza a suavizarse y el paisaje se ve todavía más espectacular.
Es un plan perfecto para cerrar el día después de recorrer la ciudad o explorar los alrededores.
Un último momento antes de despedirte de Bariloche
Antes de irte de San Carlos de Bariloche, hay un pequeño ritual que vale la pena regalarse.
Buscar un buen lugar frente al Lago Nahuel Huapi y quedarse a ver cómo el sol empieza a bajar detrás de las montañas. En verano, cuando el día fue largo y el aire todavía conserva algo de calor, el lago se vuelve casi un espejo y el paisaje se tiñe lentamente de tonos dorados.
Cabalgata al Atardecer en Villa Llanquin, Bariloche: Cabalgata de atardecer: 17 PM a 20 PM Cabalgaremos hacia unos miradores donde podremos apreciar el sol desaparecer en la cordillera, culminando la tarde con reconfortantes mates y torta frita.

Y después, cuando cae la tarde, queda todavía un último plan clásico: volver al centro de la ciudad y perderse un rato entre las chocolaterías.😉
Bariloche es famosa en todo el país por su tradición chocolatera, y recorrer las calles del centro entrando en distintas tiendas forma parte de la experiencia del viaje. Siempre es buen momento para probar algún chocolate artesanal… y, por supuesto, llevarse una caja de regalo para que el viaje dure un poquito más cuando vuelvas a casa.
Preguntas frecuentes para organizar tu viaje a San Carlos de Bariloche
¿Cuál es el aeropuerto de Bariloche?
El principal acceso aéreo es el Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria, ubicado a unos 13 km del centro de la ciudad.
¿Se puede recorrer Bariloche sin auto?
Sí. Muchas excursiones salen desde la ciudad y también hay transporte público que conecta varios puntos turísticos.
¿Cuál es la excursión más famosa desde Bariloche?
Una de las más populares es recorrer la Ruta de los Siete Lagos, que conecta Villa La Angostura con San Martín de los Andes.
¿Se puede nadar en los lagos de Bariloche?
Sí, durante el verano muchas personas se bañan en los lagos de Bariloche, especialmente en días calurosos.
Las playas del Lago Nahuel Huapi y del Lago Moreno son muy populares para pasar la tarde, hacer picnic o darse un chapuzón. El agua es fría —al fin y al cabo estamos en la Patagonia— pero en enero y febrero es bastante común ver gente nadando o practicando kayak y paddle.
¿Cuántos días se necesitan para conocer Bariloche?
Para una primera visita a San Carlos de Bariloche lo ideal es quedarse entre 4 y 5 días.
Ese tiempo permite recorrer lugares emblemáticos como el Circuito Chico, hacer alguna navegación por el Lago Nahuel Huapi, visitar el Cerro Tronador o incluso dedicar un día a la famosa Ruta de los Siete Lagos.
Si el viaje es más relajado, quedarse una semana completa permite sumar caminatas, playas y excursiones con más calma.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Bariloche?
Bariloche es un destino que se puede visitar todo el año, pero cada estación ofrece una experiencia distinta.
Invierno: nieve y esquí en el Cerro Catedral
Verano: lagos, playas, trekking y excursiones
Primavera: paisajes verdes y menos turistas. Aunque aún puede haber nieve, y disfrutar del esquí con días de sol.
Otoño: bosques con colores espectaculares. Eso sí, suele ser más lluvioso. Pero eso es deseable, ya que más lluvia, asegura caída de nieve, y eso es ideal para la temporada invernal.

Bariloche es uno de esos destinos que siempre invita a volver. Cada estación muestra un paisaje distinto y siempre quedan rincones nuevos por descubrir.
Si estás pensando en viajar a San Carlos de Bariloche y quieres aprovechar el tiempo al máximo, también puedo ayudarte a diseñar un itinerario personalizado, con recorridos optimizados, alojamientos bien ubicados y experiencias que realmente valgan la pena.
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Nos vemos en el próximo viaje!









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